microbiografia 1

Quiero empezar a escribir, realmente me gustaría empezar este lunes con un ejercicio catártico que le paz a mis sombras y lustre aquellos extremos brillantes de mí, ¿bueno que escribir? Hasta cierto punto no lo sé, me conozco y creo que podría describirme a grandes rasgos en unos cuantos párrafos, pero no, no quiero eso, quiero hacer una construcción de una realidad mas profunda, honda como una laguna verde y añosa, quiero una descripción fantástica (bueno no tanto) no quiero parecer una suerte de dragón morado con escamas iridiscentes, quiero ser sincero pero al mismo tiempo exponer algunas mentiras que tengo guardadas(y que me faltan frascos de mermelada para que no se echen a perder), entonces ¿Cómo empiezo? Soy yo, mi nombre, la descripción de un amigo, no, no me parecen adecuadas así que empezare como una charla breve con quien este leyendo esto;
Si me conoces (aunque sea un poco) sabrás que de entrada (a primera vista) soy una persona particular y a decir verdad me gusta eso, me gusta saber que no me cortaron con la misma tijera que sacaron otros tantos, que en realidad soy bastante original, (lo cual de alguna manera es un inconveniente) porque no todos entienden el porqué de mí, pero me gusta. También me gusta saber que tengo un sentido del humor casualmente extraño, me divierte el absurdo (hasta el punto donde aún es entendible) las cosas simples y las rarezas de la vida, en general me gusta la diversión y la risa, difícilmente tengo momentos de seriedad o parsimonia, y aunque aparente lo contrario siempre (bueno casi siempre) tengo una buena excusa para reírme y hacer reír, y valla no es que sea un bufón que haga un espectacular número de payasadas para arrancar risas forzadas, pero si me esfuerzo de buscar algún detalle ingenioso que eleve la comisura de los labios, y de cuando en cuando me alegra buscar algún detalle para reírme yo, lo cual no es tan difícil, porque hasta de mí mismo me puedo reír (ya lo he dicho me atrae el humor absurdo) y a diferencia de otros el doble sentido, el albur y el uso exagerado del humor negro me parece desgastante y pesado, lo acepto, pero lo mío lo mío es la comedia física.
Además del sentido del humor blanco (pero no bobo) que me gusta me declaro fan absoluto de algunos clichés románticos que hasta cierto punto son predecibles, soy del tipo de personas que cree en el amor (aunque no lo tenga definido, ni lo entienda muy bien) hasta ahora pienso que lo anterior lo debí haber borrado (lo cual en sí mismo ya es un cliché), pero no hay de otra, soy así, irremediablemente estúpido en la absurda creencia del estereotipo de amor, creo que en algún lugar, de alguna manera, en algún sentido, existe, y no, no, la versión de Disney con princesas incluidas y “vivieron felices para siempre” de dudosa credibilidad; sino como una muestra de pasión que se sublima en los ojos de ambos, y ahí se anida para siempre (lo anterior aunque extremadamente cursi es parte de mi) al afirmar lo anterior (todo lo anterior) me declaro culpable, me gustan las comedias románticas donde de alguna manera al final las cosas salen bien (pero no siempre es así, depende desde donde se lo vea) tiendo a ser optimista pero aun espero el ritual socialmente aceptado del beso después de una cita (y el gran número de mariposas en el estómago que trae consigo), creo en que después de una ruptura la gente puede ser amiga, y conservarse uno en la vida del otro, dudo que alguien pueda cocerse en rencor después de haber amado tanto (aunque en realidad eso sea una generalización mía) tengo una idea más o menos definida como deberían ser las cosas (lo cual estoy tratado de cambiar, las cosas son como son y
punto), aun así me gusta pensar que el amor es un acto de magia (magia no ilusionismo) donde la realidad se deforma de una manera peculiar y las cosas son más nítidas más brillantes, y de algún modo más dulces, y de alguna manera lo soy así (o creo serlo) alguien en extremo cariñoso (cuando estoy de humor) que acaricia y que abraza alguien que da un pecho para apoyar la cabeza y que escucha atento aquellos detalles triviales y fundamentales que le tienen que contar, (hasta ahora realmente no me he probado, y desconozco un poco de qué tipo de persona soy) pero sospecho que soy del tipo que puede hablar sin parar para tratar de consolar, para tratar de cautivar o tratar de conquistar, alguien sencillo en forma pero profundo en fondo, que escribe muchas cosas para quien en verdad quiere pero que le hace falta a quien entregarle eso (o bueno más bien con quien compartir ello). Eso, si eso y mas creo y soy con respecto al amor…

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